22 mar 2008

¡INJUSTICIA!

Odio la semana santa. Y no porque me parezca una costumbre arcaica y absurda, que, aunque también, no quita el hecho de que es una tradición, y además muy bonita; sino porque es una asquerosa injusticia de las más grandes que pueden cometerse con mi apreciada ciudad. Y es que si algo está claro es que la mejor semana santa del mundo es la de Sevilla... espera, ¿dije sevilla? perdón, quería decir Málaga. ¡¡¡LA SEMANA SANTA DE SEVILLA ES UNA MIERDA!!!
Y vamos a ser objetivos, procurando no caer en el chovinismo. Cuando veo la semana santa malagueña (ojo que no me deja de parecer un absurdo desfile de muñecos), veo unos magníficos tronos que parecen altares, con un porte y un paso majestuoso y solemne dignos de la idolatría y el fetichismo propios de la iglesia, aunque ellos no lo reconozcan. Cuando veo la semana santa sevillana, veo una mesa camilla con un muñeco y muchos cirios, zarandeándose por la calle como si acabara de salir de la película Poltergeist, tratando de llamar la atención a Iker Jimenez.
¡Y ahí radica la injusticia! Las televisiones se empeñan en seguir esa asquerosa costumbre que tienen de pensar que Andalucía es Sevilla, y si hay algo que se acostumbre hacer en Andalucía, en Sevilla encontraremos su máximo exponente. ¡Pues no! Basta de ensalzar esa mierda. Los guiris vienen a España deseosos de observar eso que se les ha publicitado tantísimo, y se van con dos palmos de narices cuando ven el cuadradito de tela corriendo por las calles sevillanas, pensando que este pais es de mofa. Me parece bochornoso que para ver una procesión malagueña por televisión trenga que recurrir a un canal local de esos que se ven como tras una intensa lluvia de motitas blancas, mientras la dos de televisión española persigue la mesita encantada con un reportaje especial, o antena tres se empeña en mostrarnos una muestra ¿representativa? de la semana santa española, con Sevilla, Valladolid y Zaragoza como máximos exponentes. Por favor, es de risa.