16 feb 2008

Asistente de mundos

Este es el primer relato corto que consigo que sea corto. Tal vez es una mierda, pero como su longitud lo permite, lo posteo:

— ¡Hola! ¿En qué puedo ayudarle? — Preguntó la mujer detrás del mostrador.
— Verá, quería inscribirme…
— ¡Ah! Muy bien, caballero. Le voy a pedir unos datos, y enseguida estamos.
— Vale
— Bueno, empecemos. Nombre completo.
— Tudilion Tudil
— Edad…
— Ochocientos noventa años.
— Hum, muy jovencito — La mujer se ríe maternal —. ¿Dirección?
— Vivo en la esfera cuarta, el 450 de la calle séptima, del octante número 3.
— …ctante 3… Ajam, ¿Y qué tipo de servicio quería contratar?
— Mire, yo quisiera crear un mundo.
— De acuerdo. ¿Quería un servicio estándar, o una creación avanzada?
— Yo lo que quiero es crear un mundo al estilo de Jehovah, no sé si me entiende. Partiendo de cero, con sus plantitas, sus animales, y todo eso.
La mujer del mostrador mira fijamente al joven, con una mueca de incredulidad.
— ¿No hablará en serio?
— Er… sí, sí, yo eso es lo que quiero.
— ¡Pero hombre! El mundo de Jehovah es la obra maestra más grande jamás creada, es la pieza más valorada del museo central…
— Bueno, pero yo no es que quiera…
— Mire, Jehovah estuvo solo seis días ideando sus bocetos, y luego creó un complejísimo mundo, con sus leyes físicas, sus sistemas planetarios… Y la Tierra es el culmen de su obra. Creó trillones de especies vivas, e ideó cómo iban a ir evolucionando unas en otras hasta llegar a la humanidad, que son como nosotros. Es un sistema de lo más ingenioso para que ellos mismos no se den cuenta de que están hechos por obra de un dios… Vamos, que Jehovah era un genio de los que no se repiten.
— Ya… pero…
— Le recomiendo que se vaya al museo y se quede un rato examinando el Universo, que es como se llama la obra de Jehovah, y luego me venga a ver. O bien, si lo prefiere, tenemos unos asistentes de creación de mundos muy fáciles de usar, solo se meten unos parámetros y…
— No, déjelo. Ya no tengo ganas de crear nada. Si me disculpa…
— No se lo tome a mal, hombre, el resultado final está muy logrado. Y le aseguro que es muy sencillo.
— De verdad que no, gracias. No era lo que tenía pensado.
— Bueno, usted verá, caballero.
— Muchas gracias por todo. Hasta luego.
— ¡Vuelva pronto! — “Jóvenes, siempre pasa lo mismo. Todos creen tener el talento de los genios, pero no saben ni por dónde empezar”.

3 comentarios:

Ronken dijo...

Tio, es cojonudo!!! En serio, es francamente bueno, solo si me permites una pequeña critica, a partir de esta frase: No, déjelo. Ya no tengo ganas de crear nada. Si me disculpa…
Esa frase y las dos o tres q le siguen, no me termina de gustar, nose, pierde el ritmo que llevaba, lo de que no tenga ganas de crear en si, esta bien como final, pero podrias intentar plantear otra forma de ponerlo, que no pierda el ritmo asi de repente.. pero es solo una humilde opinion, pero si tuviera q puntuarlo de un 0 a un 10, le doy sin dudar un 9. Q comentario tan largo :P

Anónimo dijo...

Pues a mi me gusta mucho, oyes! Jejeje, como siempre futurista en un futuro futurible, valga el trabalenguas. No me cuesta nada imaginar una escena similar en una tienda de modelismo actual, en la que un niñito le pide a su padre el super-hiper-mega portaaviones que nunca será capaz de hacer y el padre le quita la ilusión al pobre chiquillo. Muy currada, créeme.

Dario1789 dijo...

Jejeje... Ciertamente no es futurista para nada. En realidad quería expresar que eran dioses, uno jovencito queriendo hacerse un mundo, y una diosa de ventanilla apasionada del arte. Supongo que si no da a entender todo eso, es porque no está tan bien escrita como me haceis ver. Bueeeeno, lo intentaré de nuevo con otro tema, que para ser el primero...